jueves, 22 de noviembre de 2007
Rodolfo Edwards

TIGRE: UNA CIUDAD CON CALLES DE AGUA
Tigre:
una ciudad con calles de agua
a partir de hoy
te quedan 35 veranos
35 islas que descubrirás
de un solo golpe
carambola chiripa casuales casualidades
solísimo en la cruz nacional
en la política rojiza de los otoños
nadie
nadie desea morir
la muerte se sube al viento
la muerte se sabe el ritmo
carga huesos de caballos
de calesitas acaecidas
en sucesivas mañanas
de mil novecientos setenta y uno
hay hojas diferentes
pendiendo del árbol que sucede
sin nombre en el tedio
en la generala sonora
que se eleva de las marchas
en espumas del torrente correspondiente
guijarros oh sí los guijarros
la infinita llanura
es carne que devora el infinito
haremos un sol nuevo
con todas las inocentes estrellitas
he solicitado de vosotros
un equipo de fantasmas
una colección de imágenes del sueño
vuestra voz acaecida
ha respondido finalmente
con su premonición sin sombra de sospecha
Tigre:
una ciudad con calles de agua
(a Leopoldo Lugones, a Haroldo Conti, a Rodolfo Walsh,
in memoriam)
Tigre:
una ciudad con calles de agua
a partir de hoy
te quedan 35 veranos
35 islas que descubrirás
de un solo golpe
carambola chiripa casuales casualidades
solísimo en la cruz nacional
en la política rojiza de los otoños
nadie
nadie desea morir
la muerte se sube al viento
la muerte se sabe el ritmo
carga huesos de caballos
de calesitas acaecidas
en sucesivas mañanas
de mil novecientos setenta y uno
hay hojas diferentes
pendiendo del árbol que sucede
sin nombre en el tedio
en la generala sonora
que se eleva de las marchas
en espumas del torrente correspondiente
guijarros oh sí los guijarros
la infinita llanura
es carne que devora el infinito
haremos un sol nuevo
con todas las inocentes estrellitas
he solicitado de vosotros
un equipo de fantasmas
una colección de imágenes del sueño
vuestra voz acaecida
ha respondido finalmente
con su premonición sin sombra de sospecha
Tigre:
una ciudad con calles de agua
(a Leopoldo Lugones, a Haroldo Conti, a Rodolfo Walsh,
in memoriam)
DIOS ALIKAL
oh Alikal
dios de sal
antimuerte
vacuna diaria de los descarriados
como una madre antigua
su infinita prole
cuentas las botellas vacías
los caídos los imbéciles de siempre
buscas en los rencores
en los senos de Pupé
en la bisectriz rancia que pare la luna
en sus lentas retiradas
soy un cachorro político
por treinta dineros
vendí mi corazón
falange de ángeles
en el infierno hepático/biliar/apátrida
hay una cosa llamada gracia
y tú la tienes oh redentor
resucitador perdona vidas
llenas mi galera de símbolos
y acometo la hermenéutica
con un puñal de utilería
un informe psiquiátrico
y un dado de plastilina
oh todo poderoso Alikal
dios en polvo y marimba
aplaca esta maldita ansiedad
que el sueño empaña
alarde osadía conjetura
de los santos demonios
modos de vivir
modus operandi
en la noche cruel y estúpida y genial
todo mezcladito en ese guiso
en el río revuelto sin ganancia
seremos un tibio recuerdo
en la filigrana del mantel
donde se posa una mosca
curiosa y asesina
almas vibrantes
en la retórica del vasito
dios Alikal
intercede
entre nuestro borracho corazón
y la querida Providencia
cuando el cielo está derrumbándose
danos paz y sosiego
en el bajón en la resaca
en las arenas del tobogán
amén
oh Alikal
dios de sal
antimuerte
vacuna diaria de los descarriados
como una madre antigua
su infinita prole
cuentas las botellas vacías
los caídos los imbéciles de siempre
buscas en los rencores
en los senos de Pupé
en la bisectriz rancia que pare la luna
en sus lentas retiradas
soy un cachorro político
por treinta dineros
vendí mi corazón
falange de ángeles
en el infierno hepático/biliar/apátrida
hay una cosa llamada gracia
y tú la tienes oh redentor
resucitador perdona vidas
llenas mi galera de símbolos
y acometo la hermenéutica
con un puñal de utilería
un informe psiquiátrico
y un dado de plastilina
oh todo poderoso Alikal
dios en polvo y marimba
aplaca esta maldita ansiedad
que el sueño empaña
alarde osadía conjetura
de los santos demonios
modos de vivir
modus operandi
en la noche cruel y estúpida y genial
todo mezcladito en ese guiso
en el río revuelto sin ganancia
seremos un tibio recuerdo
en la filigrana del mantel
donde se posa una mosca
curiosa y asesina
almas vibrantes
en la retórica del vasito
dios Alikal
intercede
entre nuestro borracho corazón
y la querida Providencia
cuando el cielo está derrumbándose
danos paz y sosiego
en el bajón en la resaca
en las arenas del tobogán
amén
COMO CALAMARO Y COTI
Coria pasó de la gloria a Devoto
“Exvoto” se llamaba
aquel poema de Girondo
por la Avenida Udaondo
meto quinta a fondo
hice otra vez doble falta
doble falta: tus ojos
doble falta: tus senos
doble falta: tu nariz y tu pelo
de ese jean que te sujeta para sí
también tengo celos
y me como un caramelo
tu amor fue como un rayo
que atravesó todo el cielo
una pelota verde fluo rebotando
en el Abierto de Managua
y yo me pregunto:
¿qué es la piragua?
lo mismo que el teto
pero abajo del agua
las bisagras del infierno
y el show de tu sonrisa
en 1991
en el Bar El Triunfo
de Puán y Directorio
me dijiste:
“Axel Rose es el mejor cantante del mundo”
y no nos vimos nunca más
nunca más
Coria pasó de la gloria a Devoto
y hoy juega un Challenger en Brasil
en un pueblo de Brasil
Coria pasó de la gloria a Devoto
(repite 3 veces)
Coria pasó de la gloria a Devoto
“Exvoto” se llamaba
aquel poema de Girondo
por la Avenida Udaondo
meto quinta a fondo
hice otra vez doble falta
doble falta: tus ojos
doble falta: tus senos
doble falta: tu nariz y tu pelo
de ese jean que te sujeta para sí
también tengo celos
y me como un caramelo
tu amor fue como un rayo
que atravesó todo el cielo
una pelota verde fluo rebotando
en el Abierto de Managua
y yo me pregunto:
¿qué es la piragua?
lo mismo que el teto
pero abajo del agua
las bisagras del infierno
y el show de tu sonrisa
en 1991
en el Bar El Triunfo
de Puán y Directorio
me dijiste:
“Axel Rose es el mejor cantante del mundo”
y no nos vimos nunca más
nunca más
Coria pasó de la gloria a Devoto
y hoy juega un Challenger en Brasil
en un pueblo de Brasil
Coria pasó de la gloria a Devoto
(repite 3 veces)
inéditos
jueves, 15 de noviembre de 2007
Sebastián Hernaiz

Lectura
a L.K.
Para mañana despertar temprano, por eso de ir a trabajar,
la noche ya nos tiene hace largo rato acostados.
No dormimos, sin embargo, y le leo a mi chica
un poema. Sin importar de quién,
elijo un libro de una fila que se extiende al borde de la cama. Contra la pared,
libros apoyados en el piso que se hizo biblioteca al lado del colchón:
no sé qué poema leeré, qué poema le leeré, alguno corto,
parece lo mejor. ¿Para qué se le lee un poema a una chica,
en la cama, siendo tarde y que mañana hay que ir a trabajar?
Después de escucharlo, me abraza y no dice nada. Su piel desnuda
me da calor, así, acurrucada, y sé que cierra los ojos, que quiere dormir.
Yo sigo leyendo los poemas del libro cualquiera. Pero pierden gracia ahora
y los ojos empiezan a pesar, el velador encandila
y las letras adquieren un volumen difuso. De pronto
creo tener el tono de un poema. Pero dejo el libro
abierto boca abajo, apago la luz, y me duermo.
manifiesta
pende en la pendiente cotidiana
una mente atrofia corporal
se inclina
putita linda ante la debacle
social sensual personal
numérica y cromática
-mucho negro dando vuelta-
la envuelve
-todos negros girando en rededor suyo-
numérica y cromática
-muchomucho mucho negro y alguna negra linda-
y el alud -y entonces, ¡atención!- de realidad se traba en los versos
¿la poesía es pendiente de por dónde alud penderá, caerá?
¿la poesía está pendiente? ¿del alud? ¿de la pendencia constante de la realidad que
rueda, roda, horada?
¿acaso pendiente, entonces, de si acaso no es ella la pendiente por donde alud penderá,
caerá rodando arrastrando versos contra el último rincón de una página, deshechos
versos en montón de negros caracteres estrolados contra el filo del margen de una hoja?
-ay, negrita linda, la poesía me puede
y sé que tu embarazo de quince meses y ocho versos no va a tener techos donde llorar
y sé que te haré llover regalos inútiles chiches coloridos tarjetitas caras con sonido pero
el nene no habrá de tener qué comer-
y canto:
“ay, negrita linda,
la poesía me puede
y sé que tu embarazo
de quince meses y ocho versos
no a va a tener techos donde llorar
y sé que te haré llover
regalos inútiles
chiches coloridos
tarjetitas caras con sonido
para el nene que no habrá
de tener
qué comer”
¿Qué cosas son, acaso, el poema?
"Materia de disputa la poesía"
S. Raimondi, Poesía civil
¿Qué cosas son, acaso, el poema,
aquellas luces de la tarde reverberando en las hojas, acaso, de estos árboles de
primavera,
la mueca nueva que encuentro en tu cara, el silencio dormido,
o esta oscuridad baldía que algunos llaman noche? ¿Qué
cosas son, acaso,
acaso son
tu desnudez bajo una sábana, acaso el tono de una guerra?
¿Qué cosas, qué, qué poema es? ¿Acaso
el que se escape al repetir
del repetirse, qué,
cómo, pueda huir del ser de nuevo
uno más del engranaje, cómo,
poema, acaso, ser sentido nuevo del sentido, ser lenguaje
crítico de lo dicho, qué cosas
son, acaso, el poema,
la crítica festiva, el festejo crítico, la grandilocuencia, el tonito amanerado, qué
cómo
cómo el poema como piedra
a ser tallada, cómo el poema
arrojable al medio de la tanta nada? ¿Acaso qué,
no se lee, no se escribe a fuerza de trabajo el poema ya escrito en la mugre de las uñas,
o se va de cero a uno y de ahí hasta el poema? ¿Qué cosas son,
acaso, el poema,
el verso limpio, una mirada, prisma ágil, acaso ritmo? ¿Acaso son mis disyuntivas
falsas? ¿Qué cosas son, acaso, el poema? ¿El poblarse de marcas
de época, acaso, o acaso marcar la época? ¿Trabajar la contemporánea eternidad es, acaso, el poema?
¿Es mi recibo de sueldo un poema, acaso? ¿Es un forro, acaso, al menos un esbozo acabado? ¿Acaso es,
mi cuerpo transpirado de trabajo y sexo un manifiesto estético, tal mi pose? ¿Qué cosas
son, acaso, el poema? ¿Las sensaciones, las ideas,
algunos muertos? ¿Las condiciones materiales
del lenguaje, tradiciones, acaso algunas transacciones? ¿Son
acaso las dudas, sin dudas
acaso las certezas, la política y o la pereza, crear o discutir, qué, qué cómo, qué? ¿Qué cosas,
qué, acaso, el poema? ¿La búsqueda
rondando el objeto, intimando, qué, la construcción de una historia
de la lengua, su económico y geométrico juego de un nosotros? ¿La búsqueda es
de la búsqueda, quizás? ¿Entonces, o no? ¿Qué cosas son, acaso, el poema?
Juan Diego Incardona

formaciones al compás de los bombos de las unidades básicas
redoblantes de las bandas de rock más peleadores que si fueran
buenos federales como ellos que vienen a pisar los jardines--
pasa la comparsa y todo lo que veo me resulta fantasía
porque yo no soy más que un chico de la mano de mi madre
atrás de los tapiales apenas iluminados por los faroles de Larre
que alargan las sombras de los pasistas hasta las banquinas de pasto
donde perros devotos ladran al cielo perseguido por la tormenta
al final del campito de los pampas que enterraron a Ramos Mejía
secretamente
al comienzo de las cuadras de matricerías y talleres
abandonados desde que llegó la importación-
conmueve ver el baile en la vieja calle industrial
los chicos de Las Achiras vienen con la murga del Sur
las pandillas de Villa Lucero malvón rojo en el bajo verano
retumban la cresta del basural de mi carne
donde humean los deshechos imperialistas
el alma de la ciudad
y de la boca de los túneles escapan ratones y vuelan vampiros
-pinchando venas a la burguesía
cruzan la autopista y desatan la violencia
armados con bombitas de agua y espuma de la rabia
implacables en el avance como camiones por la Richieri
mueven las manos frenéticamente y galopan como caudillos
esta montonera sobre piernitas mal alimentadas
que patea cualquier cosa que se cruce en su camino
en competencia con el desfile emplumado de la calle—
pobres pero poderosos
en torno a las lonas pintadas de Viva Perón que se contraen
por los golpes de los murgueros
y los primeros truenos
que sueltan la lluvia sobre la avenida Boulogne Sur Mer-
miren el desbande en el barro
allá se van en todas direcciones
antes los vimos torturados en los galpones de Camino de Cintura
fusilados en los potreros atrás del Mercado Central--
es el cardo lo que crece en las comisarías de Madero
es el olor de la orina lo que corre en el Matanza--
miren allá donde le salió la viuda al gomero
las hormigas de colores voladas en las hojas
por la calle muerta que está llena de autos quemados
van y vienen por los barrios bustos que el tiempo borró sus caras-
la calle muerta está llena de turcos quemados como San Emilio-
los que se ahogaban en el río empujados por los gendarmes
tarareando aires que los perros del campito todavía tragan
de esa carne hinchada se levantaron con el calor
vaciaron las villas y llenaron camiones los punteros
para saquear supermercados en diciembre—
cabecita negra de la Virgen de Luján
entre balas perdidas yo no soy más que un chico
de la mano del carnaval--
que me llamen volador si sé volar (1)
si sé pelear que me llamen hijo.
(1)Sobre un verso de Zona, de Apollinaire.
redoblantes de las bandas de rock más peleadores que si fueran
buenos federales como ellos que vienen a pisar los jardines--
pasa la comparsa y todo lo que veo me resulta fantasía
porque yo no soy más que un chico de la mano de mi madre
atrás de los tapiales apenas iluminados por los faroles de Larre
que alargan las sombras de los pasistas hasta las banquinas de pasto
donde perros devotos ladran al cielo perseguido por la tormenta
al final del campito de los pampas que enterraron a Ramos Mejía
secretamente
al comienzo de las cuadras de matricerías y talleres
abandonados desde que llegó la importación-
conmueve ver el baile en la vieja calle industrial
los chicos de Las Achiras vienen con la murga del Sur
las pandillas de Villa Lucero malvón rojo en el bajo verano
retumban la cresta del basural de mi carne
donde humean los deshechos imperialistas
el alma de la ciudad
y de la boca de los túneles escapan ratones y vuelan vampiros
-pinchando venas a la burguesía
cruzan la autopista y desatan la violencia
armados con bombitas de agua y espuma de la rabia
implacables en el avance como camiones por la Richieri
mueven las manos frenéticamente y galopan como caudillos
esta montonera sobre piernitas mal alimentadas
que patea cualquier cosa que se cruce en su camino
en competencia con el desfile emplumado de la calle—
pobres pero poderosos
en torno a las lonas pintadas de Viva Perón que se contraen
por los golpes de los murgueros
y los primeros truenos
que sueltan la lluvia sobre la avenida Boulogne Sur Mer-
miren el desbande en el barro
allá se van en todas direcciones
antes los vimos torturados en los galpones de Camino de Cintura
fusilados en los potreros atrás del Mercado Central--
es el cardo lo que crece en las comisarías de Madero
es el olor de la orina lo que corre en el Matanza--
miren allá donde le salió la viuda al gomero
las hormigas de colores voladas en las hojas
por la calle muerta que está llena de autos quemados
van y vienen por los barrios bustos que el tiempo borró sus caras-
la calle muerta está llena de turcos quemados como San Emilio-
los que se ahogaban en el río empujados por los gendarmes
tarareando aires que los perros del campito todavía tragan
de esa carne hinchada se levantaron con el calor
vaciaron las villas y llenaron camiones los punteros
para saquear supermercados en diciembre—
cabecita negra de la Virgen de Luján
entre balas perdidas yo no soy más que un chico
de la mano del carnaval--
que me llamen volador si sé volar (1)
si sé pelear que me llamen hijo.
(1)Sobre un verso de Zona, de Apollinaire.
inéditos, de la serie "Autopista Richieri"
*
Palermo Hollywood
Siempre estoy dado vuelta
Siempre estoy dado vuelta
Siempre estoy dado vuelta y qué!
Flema
Palermo Town Palermo Down
la loba sale de la jaula al norte de la avenida Juan B Justo
en tu honor son estos versos por tus pechos que amamantan el sábado a la noche
camareras y vendedores ambulantes con anillos y poder afrodisíaco
Palermo Town de consumidoras fieles y clientas potenciales
que buscan amores de su vida en los bares de Fitz Roy
No encuentran esas chicas lo que buscan y a cambio les ofrezco souvenires
entre luces y ruidos mundanales doce pesos calman los espíritus
Atormentada porteña, hermana, no reprimas tus deseos
vacía los bolsillos y compra un wonderful object de mi empresa
que el Down calmará tus dolores igual que un analgésico
Palermo Town Palermo Down
Grandes satisfacciones al final de la fiesta
Las chicas recuperan su osadía nocturna
entre brillitos embriagadores un efecto vampírico
altos borrachos del país incrustan maxilares en sus cuellos
Palermo Down de la mar serena estaba la mar
Se apaga el bullicio a medida que amanece el domingo temible
pero ellas vuelven a casa convertidas en reinas
la frente en alto y el glamour hasta las nubes
No hay adjetivos para describir lo bien que les queda
¿Quieren ver los mejores anillos?
Sus inmensos poderes afrodisíacos
las pueden sacar de sus cabales
Es mi deber advertírselos
Palermo Town Palermo Down
la loba vuelve a la jaula después que amasé mis grandes fortunas
En la parada del colectivo recupero el aliento que antes
mis discursos ahogaron de palpitaciones y muletillas
Palermo Town Palermo Down
cada noche peleo mi último round
la loba sale de la jaula al norte de la avenida Juan B Justo
en tu honor son estos versos por tus pechos que amamantan el sábado a la noche
camareras y vendedores ambulantes con anillos y poder afrodisíaco
Palermo Town de consumidoras fieles y clientas potenciales
que buscan amores de su vida en los bares de Fitz Roy
No encuentran esas chicas lo que buscan y a cambio les ofrezco souvenires
entre luces y ruidos mundanales doce pesos calman los espíritus
Atormentada porteña, hermana, no reprimas tus deseos
vacía los bolsillos y compra un wonderful object de mi empresa
que el Down calmará tus dolores igual que un analgésico
Palermo Town Palermo Down
Grandes satisfacciones al final de la fiesta
Las chicas recuperan su osadía nocturna
entre brillitos embriagadores un efecto vampírico
altos borrachos del país incrustan maxilares en sus cuellos
Palermo Down de la mar serena estaba la mar
Se apaga el bullicio a medida que amanece el domingo temible
pero ellas vuelven a casa convertidas en reinas
la frente en alto y el glamour hasta las nubes
No hay adjetivos para describir lo bien que les queda
¿Quieren ver los mejores anillos?
Sus inmensos poderes afrodisíacos
las pueden sacar de sus cabales
Es mi deber advertírselos
Palermo Town Palermo Down
la loba vuelve a la jaula después que amasé mis grandes fortunas
En la parada del colectivo recupero el aliento que antes
mis discursos ahogaron de palpitaciones y muletillas
Palermo Town Palermo Down
cada noche peleo mi último round
Vendedor Ambulante
fatisco porteño delta X de mi vida
paralelas doble T delta T noche cerrada
adentro de las cajas me viajan multitudes
a velocidades medias descomponen interiores
tejido epitelial mucosa bañada de mucina
digo hola digo anillos digo suerte padrenuestro
mi verborragia electrificada de adjetivos calificativos
entre mesas vende objetos a las chicas fascinadas
me abro paso desgranando compradores potenciales
un reflejo de neutrones recupera ciudadanos
en la trompa encendida se incorporan las lloronas
palabrejas submaxilares e ideas sublinguales
ojos pintados me relojean cada vez más
la cara ambulatoria y el bulto con lujuria
es la hora del sexo con la clientela cenando
mi flujo radiante anilla manos de insulina
poderes afrodisíacos de los islotes de Langerhans
un entusiasmo nuevo se percibe saltarín
como música electrónica el deseo polimorfo
sacude la pista en plena vereda del Bar Único
discursos vendedores mano femenina en mano
pierden patas las sillas turcas de la hipófisis
saltando en las baldosas de los pubs una rayuela cuyo cielo
nubla la naturaleza humana por encima de los hombros
vendedor ambulante será peor que axones metálicos
perforando cavidades vierte el cefalorraquídeo burgués
cobra el vuelo a las fénix señoritas renacidas de la crisis:
¡Qué bien les quedan los anillos! ¡Bienvenidas al éxito!
fatisco porteño delta X de mi vida
paralelas doble T delta T noche cerrada
adentro de las cajas me viajan multitudes
a velocidades medias descomponen interiores
tejido epitelial mucosa bañada de mucina
digo hola digo anillos digo suerte padrenuestro
mi verborragia electrificada de adjetivos calificativos
entre mesas vende objetos a las chicas fascinadas
me abro paso desgranando compradores potenciales
un reflejo de neutrones recupera ciudadanos
en la trompa encendida se incorporan las lloronas
palabrejas submaxilares e ideas sublinguales
ojos pintados me relojean cada vez más
la cara ambulatoria y el bulto con lujuria
es la hora del sexo con la clientela cenando
mi flujo radiante anilla manos de insulina
poderes afrodisíacos de los islotes de Langerhans
un entusiasmo nuevo se percibe saltarín
como música electrónica el deseo polimorfo
sacude la pista en plena vereda del Bar Único
discursos vendedores mano femenina en mano
pierden patas las sillas turcas de la hipófisis
saltando en las baldosas de los pubs una rayuela cuyo cielo
nubla la naturaleza humana por encima de los hombros
vendedor ambulante será peor que axones metálicos
perforando cavidades vierte el cefalorraquídeo burgués
cobra el vuelo a las fénix señoritas renacidas de la crisis:
¡Qué bien les quedan los anillos! ¡Bienvenidas al éxito!
inéditos, de la serie La venta ambulante
miércoles, 14 de noviembre de 2007
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